Los seres humanos necesitamos asignarle sentido a todo lo que acontece en nuestra vida.

Los seres humanos necesitamos  asignarle sentido a todo lo que acontece en nuestra vida. Es la acción de interpretar, comprender y razonar. Lo realizamos a través del aspecto lingüístico que posee el ser humano. Es casi imposible pensar en algo a lo que no se le asigne nombre. A partir de la adjudicación  de un nombre que se le da a  las cosas, le otorgamos sentido y valor a las mismas. El lenguaje pose una doble función, por un lado, el poder descriptivo sobre la situación o   hecho, que se manifiesta a través del habla (siempre que el aspecto biológico lo permita) y por otro lado el carácter de transmitir lo percibido, teniendo en cuenta que cada uno percibe la realidad de diferente manera. Y en este  sentido hace que cada ser humano relatemos  la  propia “Historia y Narración “. Es por ello que no sabemos cómo son las cosas, sino que sabemos cómo las contamos.  Cada una de las historias, que contamos como seres humanos, hablan en sí mismas sobre nuestro sentido observador. ¿Qué clase de observadores somos

Nuestras observaciones abren las puertas a mundos diferentes y modifican nuestro lenguaje, con el lenguaje aparece el sentir del ser.  Nos comunicamos como sentimos, y percibimos la realidad. Accionamos a partir de la palabra.


(Bibliografía consultada: Coaching Ontológico Profesional Oscar Anzorena)