La comunicación y la inteligencia emocional.
Las emociones son respuestas psicofísicas a estímulos que recibimos permanentemente. Suele hablarse de ellas  sin saber claramente  como afectan en las decisiones o en la vida cotidiana.

 Claro está que cada persona percibe las situaciones de    manera diferente. Las emociones se clasifican  en primarias y secundarias, las primeras son aquellas que prácticamente denotan una respuesta inédita y fisiológica. Las emociones primarias. (Ira, Miedo, Amor), son estados afectivos automáticos y complejos que se manifiestan  en el  cuerpo, y  que cumplen una función  de adaptación en el organismo frente a un estímulo. Las emociones primarias,  son variaciones de nuestro estado de ánimo provocadas habitualmente  por pensamientos, recuerdos, anhelos, pasiones, sentimientos, etc. Cuando surgen, se producen cambios psicológicos, fisiológicos, y psicosomáticos.

En tanto las segundas responden a preceptos y mandatos aprendidos dentro de nuestros contextos familiares; Es al niño a partir de los 18 meses aproximadamente que se le  enseña “que hacer y que no hacer”… y de allí devengan emociones como sorpresa o vergüenza.

Las emociones cambian su intensidad  teniendo en cuenta  el estímulo y, según la situación puntual, es importante que la persona comience en un proceso de auto-conocimiento,  para poder comprender  que emoción lo invade, lo que no se aconseja es reprimirlas.

Se  comunica como se siente. Ante un enojo se transmite  de manera  agresiva.

En el presente artículo podemos  abordar en especial una emoción muy fuerte  como  la ira.

Una de   las sensaciones  más fuertes,  que provoca mayor dificultad a la hora de comunicarse.

Cuando una persona se encuentra  atravesado  por una emoción intensa  como la ira,   percibe  su realidad bajo esta emoción y  se comunica con un tono  fuerte, con una mirada profunda ,  y demuestra una comunicación corporal incoherente  y  abrupta.

El enojo aparece en el ser humano cuando   ante una   frustración:  la ausencia de la satisfacción de lo deseado,  produce una sensación de  frustración y para evitar el desequilibrio de la misma surge la ira. En una situación de ira, el cerebro segrega adrenalina y noradrenalina entre otras sustancias, las retransmite por los neurotransmisores y  llegan a todos los músculos de nuestro cuerpo, provocando tensión en ellos. Estas sustancias que nuestro cuerpo transmiten, provocan tensión en el cuerpo, disminución  en la motricidad y disminución en la posibilidad de razonamiento, se produce un gran desajuste químico fisiológico, también  se potencia las probabilidades de una situación cardiaca hasta 4hs posterior a un momento de ira, o enojo.

 Logar el primer paso de la inteligencia emocional es el  auto conocimiento, reconocer la  emoción  que aparece y surge en un momento determinado  para luego poder logar  una autorregulación.

Comenzar a  administrar las emociones  para generar comunicaciones efectivas y no afectivas. Las comunicaciones afectivas, son  aquellas invadidas de emoción, que no tienen control, razonamiento y análisis sobre las consecuencias de las mismas.

 

Lic Maria Lucila CHaves

Sec Gral ALARP

 

Directora ComuniCate Consultora.